Ventajas de las calderas de condensación

Las calderas de condensación son uno de los sistemas más eficientes para la calefacción y el agua caliente.

Este tipo de calderas tienen la capacidad de aprovechar parte del calor que se pierde en forma de vapor de agua en la combustión para generar un rendimiento superior. Gracias a esto se consume entre un 15% y 30% menos de gas.

¿Por qué elegir las calderas de condensación?

La capacidad de suministro y rapidez que tenemos para obtener el gas natural, hace que la instalación de calderas de condensación en nuestro hogar, sean la mejor elección. Si necesitas cambiar de caldera porque la tuya se ha quedado anticuada o no es de gas natural, la mejor opción es la caldera de condensación. Estas tienen numerosas ventajas, entre ellas su funcionamiento, y el rendimiento energético.

A continuación te dejamos las ventajas principales de estos sistemas:

  • Eficiencia

Debido a la directiva que entró en vigor en 2015, se limitó la fabricación de calderas a solo las de condensación. Aún así todavía se pueden adquirir otro tipo de calderas porque ya estaban dentro del mercado.

Asimismo, es obligatorio que se muestre la etiqueta energética con toda la información del producto. Dentro de la clasificación energética, las calderas de condensación se encuentran en el tipo A.

  • Menos contaminantes

Las calderas de condensación emiten menos gases contaminantes, así como CO2 y Nox (óxidos de nitrógeno). Cumpliendo con la normativa ErP se reducen el número de emisiones contaminantes respecto a otras calderas.

  • Rendimiento energéticos

Generalmente las calderas convencionales suelen trabajar a temperaturas de combustión muy elevadas, lo que aumenta el consumo de combustible. Por el contrario las calderas de condensación aprovechan el calor de los humos para consumir menos energía. Llegan a alcanzar una eficiencia energética estacional del 90%.

  • Ahorro de energía

Dependiendo de las necesidades de la instalación, estas calderas adaptan su potencia de funcionamiento para evitar arranques o paros continuos. Esto provoca un menor gasto de combustible y un gran ahorro de energía.

  • Combinación con otros sistemas

Puedes combinar la caldera de condensación con otros sistemas de calefacción como por ejemplo radiadores, suelo radiante… Trabajando a una baja temperatura, obtienes un gran rendimiento de la instalación.

  • Reducción de la facturas

Gracias a la caldera de condensación, en comparación con una caldera de gas convencional, puedes llegar a ahorrar más de un 25% en las facturas.

Además puedes amortizar el precio de la caldera en 3 años. El ahorro que se acumula en una vida media de una caldera, equivale al coste de una nueva.

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